Qué preguntar, qué decir y qué hacer cuando alguien que quieres está en riesgo. La Terapia Dialéctico Conductual (DBT) te orienta en la prevención del suicidio.
Son las once de la noche. Te llega un mensaje: “Estoy cansada de todo”. Lo lees dos veces. Se te aprieta el pecho y te preguntas, ¿qué le digo?, ¿y si empeoro las cosas?, ¿y si en realidad quiere acabar con todo?
Escribes “ánimo, todo va a pasar”, lo borras. Escribes otra cosa, la borras.
Si te ha pasado, no eres el único. Casi nadie nos enseña a abordarlo, a veces ni siquiera la formación clínica. Y sin embargo, es probable que nos pase con un hijo, una amiga, tu pareja, un compañero…
¿Sabías que la DBT nació para acompañar a personas con conducta suicida? Su creadora, Marsha Linehan, planteó que muchas personas que atraviesan una crisis suicida no necesariamente desean morir, sino que buscan terminar con un dolor que sienten imposible de sostener.
Y por eso lo que más daño hace, casi siempre con buena intención, es invalidar: “No pienses así”, “hay gente peor”, “piensa en tu familia”. Mientras tanto, la otra persona solo percibe: “Oye, no me entendiste nada”.
Por eso, lo primero que hace un terapeuta DBT es preguntar directo, sin rodeos. Conoce esta guía llamada PEDRA, desarrollada por DBT Iberoamérica* para ser aplicada por cualquier persona.
Sin bajar el tono, sin susurrar, sin disfrazar la pregunta: “¿Has estado pensando en quitarte la vida?” Evita la versión que ya trae la respuesta escrita: “No estarás pensando en hacerte algo, ¿verdad?”. Esa pregunta induce a un no disfrazado.
Es posible que ser así de directo te dé miedo. Preguntar por el suicidio no instala la idea. La Organización Mundial de la Salud y el Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos llevan años repitiendo: lo que hace es abrir una puerta de conversación que la otra persona quizá llevaba mucho tiempo esperando.
No es estar de acuerdo con el suicidio, sino comprender que el dolor es real. Son cosas muy distintas, y la diferencia puede hacer que alguien siga confiando en ti.
En DBT lo llamamos validar. Buscar lo que tiene sentido en lo que la persona siente, dadas sus circunstancias: “Es natural que lo que cargas te agote”.
Disuadir el acto, no el dolor. Se trata de ganar tiempo para que sus próximas horas sean más seguras. Pregunta por su plan, así puedes alejarlo de aquello que pueda usar para hacerse daño. Estar muy cerca es clave hasta encontrar ayuda.
Las ganas de morir suben y bajan. Por eso en DBT trabajamos para que la persona llegue al otro lado de la crisis sin hacerse un daño irreversible.
No tienes que ser tú la solución, pero sí puedes ser un puente proactivo: “¿Te ayudo a llamar?”, “¿quieres que vaya contigo?”. Un acompañamiento con mano tendida.
Si hay peligro inmediato, no lo dejes solo: llama al 123 o acompáñalo a urgencias. En Medellín también puedes llamar a la Línea Amiga, (604) 444 4448, al 106 o al WhatsApp 301 604 4444, escribe, apoyo en salud mental y elige Código dorado.
La ayuda profesional cambia el panorama. La DBT tiene estudios sólidos* con adolescentes en alto riesgo que muestran cómo la autoagresión disminuye de forma importante durante el tratamiento. La recuperación no es una foto: es un proceso que se sostiene con continuidad.
Es la letra que menos se ve y la que más sostiene. Un mensaje a la semana, “pensé en ti, ¿cómo vas?”. Una llamada para preguntar sin miedo, “sigue pasando”.
En DBT, acompañar es literal: combinamos sesiones individuales, entrenamiento grupal de habilidades y coaching telefónico entre espacios para que nadie atraviese el momento difícil a solas.

Cuídate tú. En DBT, ni los terapeutas trabajamos solos: existe un equipo de consulta justamente porque acompañar a alguien en crisis pesa. Si estás sosteniendo a alguien, busca tu propio equipo.
No necesitas la frase perfecta, necesitas quedarte. Preguntar, escuchar, disuadir, referir, acompañar. Cinco verbos que puedes empezar a practicar hoy, con alguien que quieres.
Si tener una conversación como esta te resulta difícil, o si eres tú quien necesita ayuda, escríbenos. No tienes que atravesar este momento a solas.
*La herramienta PEDRA fue desarrollada por DBT Iberoamérica a partir del trabajo de Pablo Gagliesi y otros especialistas.
*Ensayo de McCauley y colaboradores (2018).
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