En consulta, hay una experiencia que se repite con frecuencia: el temor profundo que aparece cuando se sugiere una evaluación psiquiátrica.
Durante años, la psiquiatría ha estado rodeada de ideas erróneas. Algunas vienen del cine y la televisión, otras del desconocimiento y muchas simplemente se han transmitido de abuelos, padres y amigos como verdades que no lo son.
Por ello, muchas personas sienten miedo o vergüenza cuando piensan en consultar a un psiquiatra. Algunas posponen la decisión durante meses, otras abandonan tratamientos efectivos y algunas más creen que pueden resolverlo solas.
Afortunadamente, hoy sabemos mucho más sobre la salud mental que hace unas décadas y contamos con tratamientos respaldados por evidencia científica que han demostrado ser efectivos y favorecer cambios sostenibles en muchas personas.
Este es el prejuicio que más hace daño.
Míralo de esta manera, así como un cardiólogo trata enfermedades del corazón, el psiquiatra es un especialista que acompaña a personas que presentan dificultades relacionadas con el cerebro, las emociones y la conducta.
Son muchas más situaciones de las que crees, entre ellas:
Esta es una de las preocupaciones más comunes y es completamente válida. Sentir miedo a dejar de ser uno mismo tiene todo el sentido. La buena noticia es:
En el día a día, cientos de pacientes comprueban que, cuando un tratamiento está bien indicado y cuenta con el seguimiento adecuado, no cambia quiénes son, sino que disminuye los síntomas que interfieren en sus vidas, como:
Por eso al contrario, expresan “siento que volví a ser yo”.
Tienes que saber que no necesariamente es así: la duración de un tratamiento depende de múltiples factores, entre ellos:
Cada caso es individual y en todas las situaciones se busca el bienestar del paciente.
Es cierto que tener un espacio seguro para hablar es muy importante, pero la salud mental no se trata de falta de voluntad o de solo ser escuchado, también incluye aprender habilidades concretas para responder a diferentes situaciones con diferentes intensidades.
Es ahí donde aparecen psicoterapias basadas en evidencia como la Terapia Dialéctica Conductual (DBT), que te escucha, te enseña y te entrena.

Ahora que ya has dejado atrás los mitos, es importante que sepas que en salud mental, no todas las intervenciones tienen el mismo respaldo científico.
Los tratamientos basados en evidencia científica, como la DBT, nacen de investigaciones rigurosas que nos indican con claridad qué funciona, para quién y en qué condiciones, lo que aumenta la probabilidad de experimentar cambios reales y sostenibles.
En DBT Medellín trabajamos precisamente desde este enfoque: integrar la mejor evidencia disponible con una atención humana, especializada e individualizada que va más allá del alivio de los síntomas al desarrollo de las habilidades necesarias para construir una vida con mayor bienestar y sentido.
Si tú o alguien cercano está enfrentando dificultades para regular sus emociones, ansiedad, depresión o impulsividad, recuerda que buscar ayuda siempre ofrecerá mejores resultados que dejarse llevar por los mitos.
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